Comienza temporada de incendios forestales; le decimos qué hacer cuando hay mucho humo

Comienza temporada de incendios forestales; le decimos qué hacer cuando hay mucho humo

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Artículos

Vive NW

Si bien las actividades al aire libre se han visto muy limitadas en los últimos meses debido al coronavirus, esto no significa que la posibilidad de un incendio forestal no esté presente.

De hecho, desde que comenzó el 2020, el Departamento Forestal de Oregon (ODF, por sus siglas en inglés) ha reportado 16 incendios causados ​​por rayos y 162 incendios causados ​​por humanos; este último número es un aumento significativo sobre el promedio de 95 incendios causados ​​por humanos antes del 1 de junio en los últimos nueve años. 

Alrededor de 3 mil acres se han quemado desde el principio del año, y ahora que la temperatura ambiental comienza a subir con la llegada del verano, da inicio la temporada de incendios forestales.

Por ello, como cada año, el ODF ha contratado a cientos de bomberos forestales, aunque esta vez la agencia lo hizo desde un ángulo distinto: el de incluir el factor COVID-19 en sus procesos de capacitación.

Entre algunos de los distintos protocolos que se deben seguir está el lavado de manos con más frecuencia de la habitual, reglas de distanciamiento social, y entrenamientos sin fuego, ya que el humo aumenta los riesgos para la salud, no sólo de los bomberos, sino de las personas que viven cerca de las zonas de entrenamiento.

De acuerdo con modelos de proyección federales, las predicciones de incendios para el verano del 2020 no parecen favorables para el noroeste del Pacífico, en particular para el suroeste de Oregon y el norte de California, que enfrentan una probabilidad de incendios superior a lo normal de junio a septiembre.

Pero cuando los bosques crean condiciones de humo, hay cosas que se pueden hacer, dentro y fuera de casa, para reducir la exposición al humo, lo que es importante para la salud de todos, especialmente los niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas o pulmonares.

¿Qué hacer cuando se está en interiores?

  • Mantener las puertas y ventanas cerradas. Si tiene aire acondicionado, utilice filtros de alta eficiencia para capturar las partículas de humo más finas.
  • Si no tiene aire acondicionado y hace mucho calor para quedarse adentro con las ventanas cerradas, busque refugio en otro lugar.
  • No utilice velas, gas, propano, estufas de leña, chimeneas o aerosoles. No cocine carne en el asador ni fume tabaco. Todo esto puede aumentar la contaminación del aire en interiores.
  • Use un filtro de aire portátil para reducir la contaminación del aire interior. Asegúrese de que tenga el tamaño adecuado para habitación y que no produzca ozono, que es un contaminante dañino para el aire.
  • Tenga un suministro de cubrebocas del tipo N95 y aprenda cómo usarlos. Éstos se consiguen en muchas tiendas para el hogar y en internet.
  • Cuando la calidad del aire mejore, incluso si es temporalmente, ventile su hogar para reducir la contaminación del aire interior.

¿Qué hacer cuando se está en exteriores?

  • Si se ve o huele a humo afuera, evite actividades extenuantes como cortar el césped o salir a correr.
  • Los niveles de humo pueden cambiar durante el día, así que espere hasta que la calidad del aire sea mejor antes exponerse al aire libre. Verifique el sitio web de su agencia de calidad del aire estatal o local, o el sitio airnow.gov para pronósticos y/o condiciones actuales de calidad del aire.
  • Tenga suficientes alimentos y medicamentos para varios días para que no tenga que salir por suministros. Si debe salir, evite los momentos del día con más humo.
  • Reduzca el humo en su vehículo cerrando las ventanas y ventiladores, y use el aire acondicionado en modo de recirculación. Reduzca la velocidad cuando maneje en condiciones de humo.
  • No confíe en máscaras que previenen contra el polvo o pañuelos para protegerse contra el humo. Si debe estar afuera en condiciones de humo, utilice un cubrebocas N95 para protegerse, y asegúrese que le ajuste bien a la cara y lo usa correctamente.
  • Tenga un plan de evacuación. Sepa cómo recibir alertas y advertencias de salud, incluyendo informes de calidad del aire y anuncios de servicio público.
  • Conozca las rutas de evacuación, tenga a mano sus artículos y documentos importantes, y sepa a dónde ir en caso de tener que evacuar.

Alejandro Cortés

Con información de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA)