La adicción al juego es un problema creciente; si necesita ayuda, le decimos dónde encontrarla

La adicción al juego es un problema creciente; si necesita ayuda, le decimos dónde encontrarla

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Vive NW

Ahora que la temporada de la NFL está en marcha, viene la época más ocupada para los casinos y las casas de apuestas en todo el país.

Oregon es uno de los estados que legalmente permite las apuestas a sus residentes a través del sistema de lotería estatal. Las opciones de apuestas deportivas móviles se lanzaron antes de la temporada 2019 de la NFL.

Además, los residentes de Oregon pueden apostar legalmente en deportes a través de casas de apuestas en línea que operan fuera de Estados Unidos. No existen leyes estatales o federales que prohíban a los fanáticos de los deportes de Oregon disfrutar de opciones de apuestas deportivas en el extranjero que operan legalmente dentro de la industria.

Pero aunque es divertido apostar en deportes o juegos de azar en general, esto puede convertirse en un serio problema para las personas que no controlan el impulso por jugar.

A ese tipo de comportamiento se le denomina “adicción compulsiva al juego”, y hay muchas razones para preocuparse por este problema: muchos adultos en Oregon (65%) participaron en alguna forma de juego el año pasado y se estima que más de 84 mil adultos de Oregon cumplen con los criterios de un trastorno del juego, según un estudio reciente de la Autoridad de Salud de Oregon (OHA), en conjunto con el Centro de Cultura de Seguridad y Salud.

Pero el problema no solo es para los adultos. Otro estudio en 2016 reveló que 55 por ciento de los adolescentes de Oregon han jugado. De acuerdo con esa investigación, los jóvenes que apuestan reportan tasas más altas de participar en conductas de riesgo como beber alcohol, consumir marihuana, faltar a la escuela e involucrarse en peleas físicas.

Cuando el juego se convierte en un problema, es perjudicial para la salud física y psicológica. De acuerdo con especialistas en adicciones, las personas que atraviesan esta situación pueden experimentar depresión, migraña, angustia, trastornos intestinales y otros problemas relacionados con la ansiedad.

Al igual que con otras adicciones, las consecuencias del juego pueden provocar sentimientos de abatimiento e impotencia, y en algunos casos esto puede dar lugar a intentos de suicidio, que es otro gran problema en Estados Unidos, sobre todo entre gente joven.

La mayoría de las personas en Estados Unidos disfrutan de los juegos de apuestas sin efectos negativos. Sin embargo, la tasa de problemas con el juego ha aumentado drásticamente durante los últimos años. En 2012, alrededor de 5.77 millones de personas en EE.UU. tenían un trastorno del juego que necesitaba tratamiento.

El juego compulsivo no es sólo un mal hábito. Se trata de un trastorno emocional reconocido por la Asociación Americana de Psiquiatría. Así como existe la adición al alcohol o las drogas, las personas también pueden convertirse en adictas al juego. 

Los jugadores compulsivos llegan a obsesionarse con la necesidad incontrolable de jugar y, debido a sus consecuencias, la adicción al juego se ha convertido en un importante problema de salud pública.

El trastorno aumenta de forma progresiva y el jugador compulsivo busca el alivio a través de jugar más. El resultado es de una deterioración económica y emocional paulatina, que puede destruir tanto al jugador como a su familia.

Sin embargo, el problema con el juego se puede prevenir y hay recursos disponibles para los residentes de Oregon, los cuales se pueden encontrar en el sitio www.OPGR.org.

En el sitio, OPGR ofrece pautas para jugar responsablemente, así como una lista de advertencias sobre signos de problemas con el juego, consejos para hablar con alguien sobre su comportamiento respecto a este problema, y acceso a servicios gratuitos y confidenciales, incluida una línea de ayuda las 24 horas, así como agencias locales que asisten a las personas que tienen una adicción al juego.

Además del sitio www.OPGR.org, también está disponible la línea de ayuda 877695-4648, o puede enviar un mensaje de texto al número 503-713-6000. Todas las llamadas son gratuitas, confidenciales, y el servicio está disponible para todos los residentes de Oregon.

Alejandro Cortés